jueves, 15 de enero de 2015

Las Navidades y la Gran Mentira

Ahora que se han pasado de largo las fiestas navideñas, que en el cole se han recogido los miles de adornos que nos han traído, ahora que hemos recogido hasta el último trozo de celo de los envoltorios de mi santa casa -cumpleaños del promogénito dos días post-ReyesMagos incluído- me aventuro a hablar sobre el tema. O el 'temita', como dirían algunas.

Se dice, se comenta y se rumorea que mentir a los niños está muy pero que muy feo, no es nada bueno para que tomen ejemplo y además te hace mala persona.
A los coles la Navidad llega entre el 1y el 10 de Diciembre, como el alumbrado de las ciudades. A las familias se les pide colaboración y en clase se preparan los festivales.
Y ahora, mezclamos churras con merinas: navidad y religión. Lo mismo que: mentira o tradición.

La navidad en mi ciudad.

La Navidad en el cole sí o no.

La Navidad debería ser tiempo de reflexión. En mi ciudad la Navidad implica tráfico y colas espantosas en todas las áreas comerciales.
En los colegios la Navidad implica festivales, adornos, pajes que recogen las cartas hechas en clase y un sentimiento de magia mezclado con (mucha) purpurina que te invade antes y después de las vacaciones escolares. ¿Pero debería celebrarse la Navidad en el colegio?
Vale, si vamos a verlo como una celebración cristiana (tiene su origen en ella, aunque ha adoptado costumbres paganas como la entrega de regalos) solo deberían celebrarla los colegios de culto religioso.
Es muy difícil no impregnarse de esta fecha cuando paseas por tu ciudad y ves luces  de colores y grandes lazos rojos por todas partes, cuando todo está más bonito aunque haga un frío que pela pero los nños son eso, niños, con imaginación y ganas de 'fiesta' que han acogido alegrementenuestras costumbres consumistas y que están bombardeados con todo el marketing televisivo.
¿Qué hacemos? ¿Les negamos la Navidad a todos los niños de los colegios públicos o concertados/privados laicos? ¿La celebramos pero sin mentir? ¿Celebramos algo a medias?

El gran chollo y las estrategias de Marketing.

¿Quien no sabe que Santa Claus fue un invento de la CocaCola? Por supuesto, que San Nicolás (sin cocacolizar) se celebra en algunos países, un gordito bonachón de color verde. A los de la Coke se le sumó la mercadotecnia y el boom por consumir. Vamos que los Hombres de las Nieves de mejillas sonrosadas, o las brujas de escoba de las tierras italianas son origen pagano y yo sospecho que con el tiempo han sido la 'excusa' perfecta de los comerciantes. Lo mismo que 'O apalpador' o el ''Olentzero'', que eran carboneros que daban ''regalos'' a los niños. En el caso del apalpador daba castañas y comida a los niños flacos, y carbón a los más llenitos.


Venga, vale, aceptamos pulpo. Estamos tan acostumbrados a la Navidad de regalitos que vivir sin ella sería casi ir a contra corriente como poco. Nos meten los turrones por la vista en pleno Octubre y las empresas de juguetes nos bombardean con el mismo anuncio de hacer fundas para móviles en bucle, 10 veces al día. Igual igual que cuando se acerca la época de comuniones (por si nadie lo había notado).
¿Entonces qué celebramos? ¿Celebramos el día de Navidad, que nació Jesús, o el día de Papá Nöel que nos trae una Nancy?

La gran mentira.

Oh! Que me he dado cuenta que me desviaba del tema. La gran mentira. Sí, sí, porque hay adultos muy traumatizados desde que descubrieron 'la verdad'. Oye, yo respeto los traumas infantiles de todo el mundo, pero es que ir al revés en esta vida es muy duro y si además lo haces justificando que sufriste mucho cuando supiste que los Reyes eran tus padres, entonces ya....

Que se dice que Navidad es todo mentira, pero ¡oiga!....¿Qué es mentira? ¿Que no existe Papá Nöel o el nacimiento de Cristo? ¿Que no existen los Reyes Magos o que unos Reyes Magos le trajeron presentes al niño Dios?
Digo yo, que hay adultos que ya de renegar, reniegan de todo. Si uno no es cristiano ni quiere creer en ello, lo justo ,(y coherente, por otra parte) es que tampoco celebrase ciertas festividades de la navidad, porque al margen de la mercadotecnia y el marketing tienen un significado religioso. Vaaaale, los paganos también hacían regalos a los niños durante algunas celebraciones romanas, pero eso ya ha sido absorbido por la tradición cristiana, aunque con otros matices que no sea tener la casa llena de juguetes y que casi no puedas pisar el salón.


Yo me enteré de 'la gran mentira' hacia los 9-10 años. No sabría decir una edad concreta, ni cómo me sentó en aquel momento pero sí os pudo asegurar que desde entonces la Navidad me sigue emocionando, y me seguí levantando con emoción a ver qué había bajo el arbol. O lo que es más, me emocionaba envolviendo los juguetes de mis hermanos (no me dejaban todos, para que fuese sorpresa) y pensando en qué cara pondrían cuando los viesen. A mi saber la verdad no me traumatizó en absoluto, y no me sentí engañada ni mentida.

¿Está bien mentir a los niños para esto?
A ver.... Para mi una infancia vivida en la gran mentira es una infancia bonita. No me quiero imaginar la infancia de los niños (ojo, de los países desarrollados que ya sabemos que los subdesarrollados bastante tienen con poder comer cualquier otro día) sabiendo la verdad y estropeándole la magia a los demás niños con frases del tipo ''los reyes son los padres'' y que cada vez que lo oyes te entran ganas de ponerles un tapón.

¿Decir que vienen los Reyes Magos es mentir? Mentira mentira no es. Los Reyes, según la tradición cristiana llegaron un día 6 a traerle presentes al niño, eso es así. Otra cosa es que se quiera aprovechar la fiesta para regalarse los unos a los otros sin importar si eres niño o adulto o incluso autoregalándose algo que apetezca.  Decirle a un niño que si se duerme vendrán los reyes magos, o contarles un cuento (incluso llevarles a ver la cabalgata) para fomentar la magia de las fiestas se podría considerar mentir, teniendo en cuenta que los reyes no vienen y que quien compra los regalos son los padres, porque gratis no se los dan a nadie, pero una infancia sin fantasía, magia e imaginación es una infancia muy pobre.

¿Damos mal ejemplo con todo esto?
Yo creo que no. Para mi dar mal ejemplo es no creer en nada y montar el árbol cada año poniendo los regalos cada 24 de Diciembre y 5 de Enero. Vale, no creas en religión ni en fiestas paganas pero... ¿Para qué celebras la Navidad entonces? ¿Dónde está el significado del origen inicial? ¿Les explicamos esto a los niños?
Lo suyo sería que, aunque la familia no fuese creyente, hubiese una base para justificar las fiestas (las fiestas que no los regalos, ojito) y como poco hacer una reflexión personal sobre nuestras acciones en unas fechas ''tan bondadosas''.

¿Mentimos o no?
A mi que cada familia se arregle como quiera o pueda. A mi hijo le voy a poner algún regalo bajo el árbol y celebraremos los días de adviento con una chocolatina cuando tenga edad (o una actividad navideña de la ciudad, por ejemplo) pero también quiero explicarle el significado de cada cosa, pondremos el Belén y le explicaré quien es quién y porqué están ahí. Es que si me apuro, no necesito ni comprarle el último Invizimals de la tienda, una caja llena de grandes valores para inculcar me vale, porque lo bonito de estas fechas es pasarlas en familia, haya o no una cortina de luces parpadeantes en la ventana.
Si eso significa mentir, que me condenen, porque doy mal ejemplo. Ojalá mintiésemos con la misma alegría para otras cosas de la vida, donde la sinceridad más desgarradora hace más daño que una mentira piadosa. Eso sí, todo bien disfrazado de un 'es mi carácter' para que no tengas derecho a réplica.

Que sí, que yo vivo en la gran mentira y a mucha honra. Qué mala educadora soy.

martes, 6 de enero de 2015

Madres de día e intrusismo laboral.

Cada vez está más a la orden del día ser 'Madre de Día', que para una madre (e incluso para mi) podría ser una salida laboral. El problema que yo veo a ser 'madre de día' es que empieza a convertirse en intrusismo laboral hacia las escuelas y las educadoras.

Una casa no es una escuela.

Una casa cualquiera, una casa particular, por muy bien que la tengas y mucho cuidado que hayas tenido o muchos juguetes educativos que tienes no es una escuela. No cumple las normativas exigidas en metros ni en seguridad y probablemente tampoco en cosas como higiene o alimentación. Al margen de que pueda tener un jardín o no, hace años se veían cámaras ocultas de cómo una señora moontaba 'el chiringuito' en su casa y se le llamaba 'guardería ilegal'. Ahora somos más finos, le llamamos ser 'madre de día'. Para mi es lo mismo.

La formación es clave.

Aquí hay de todo. Hay educadoras, madre sin estudios, señoras sin estudios ni hijos y un largo etcétera. Para mi la formación es clave. Una madre sabe mucho sobre su hijo, pero quizá no sabe sobre los hijos de los demás o de desarrollo cognitivo-motor, sobre alimentación y cuidados infantiles o primeros auxilios.
Por mucho que consultes en internet y muchos libros de Carlos González que te leas, una educadora o una maestra lleva formación y práctica a sus espaldas, una madre sin formación tiene lo que lee, y ya se sabe que no sabemos filtrar bien lo que nos cae delante de los ojos.

El número de niños.

Las madres de día tienen pocos niños, pero por cada uno cobran una salsa porque es todo ''personalizado''. Yo dejaría muy gustosamente a mi hijo en una escuela donde hubiese pocos niños y fuese una educación realmente personalizada, pero no en casa de cualquiera con otros niños pululando por ahí, que lo mismo son 4 que 10.
En una escuela se permiten 8 bebés de hasta el año, 13 de hasta dos años y 22 de hasta 3 años. Por aula, con una educadora en un entorno controlado y una auxiliar que te ayuda. Con un comedor controlado por un nutricionista y un gabinete psicopedagógico en el mejor de los casos. Eso no es comparable con una casa particular.

Los permisos y la legislación.

Desgraciadamente todo esto no está legislado y si te apetece puedes montar en el salón de tu casa una ''escuela/madre de día'' y que nadie te diga nada, ni te multe siquiera. Seguramente la mayoría carecen de un seguro de responsabilidad civil o una cotización en autónomos (ya que cobras, al menos cotiza) por eso de no llevárselo muerto aun encima de favorecer el intrusismo laboral.
Al parecer la única asociación de madres de día ha pedido que se regule, y a mi me da en la nariz que por lo pronto no se hará porque les está quitando ''clientes'' a las escuelas, además como no sería obligatorio podría seguir siendo cualquiera madre de día, como de siempre hubo guarderías ilegales.

Yo no sé vosotras, pero a mi me parece una altrnativa 'peligrosa' más que beneficiosa. Hay que tener mucho ojo de donde metemos a los hijos y qué profesionalidad o estudios tiene esa persona, porque con los niños no se juega.


lunes, 5 de enero de 2015

Animaciones infantiles: Bautizos, Comuniones y Cumpleaños.

Siguiendo con el hilo de animaciones infantiles para bodas hoy vengo a hablaros de estas otras celebraciones: bautizos, comuniones y cumpleaños.

Animaciones infantiles para bodas

Las comuniones de hoy son como las bodas de antes. Y digo de antes porque las bodas de ahora son demasiado para mi gusto y las comuniones son 'minibodas' en muchos casos y no estoy hablando de los modelos de vestidos que hay sino de lo multitudinarias que son, que nos hemos pasado ya. Aún recuerdo mi comunión, a la que fueron tíos, primos y abuelos, alguna amiga de clase y poco más y para eso fuimos un montón. 

Trabajar una comunión es mucho más sencillo que trabajar con los niños de una boda. La razón principal es que la mayoría de niños son amigos/as del/de la comulgante asi que es casi seguro que tendrán la misma edad (rondando los 8 años), primos y hermanos a parte, claro está.

El sistema de trabajo que seguimos es un poco el mismo que en las bodas, pero cambiamos algunas cosas:

-Servicio de recepción de niños. Llegábamos antes de los invitados y los esperábamos con el chiringuito montado ya. Aquí es vital hacerse amigable para poder reunirlos pronto y empezar a jugar, saberse sus nombres y sus edades.

-Servicio de acompañamiento en comida/cena. Nos vamos a la mesa con ellos durante la comida, les animábamos a comer porque los niños igual que en las bodas no comen casi nada, y les amenizábamos las esperas entre platos.

-Servicio de animación. Juegos, talleres, gymkhanas... En comuniones y cumpleaños se solían dar los juegos acuáticos y es que en algunos sitios contábamos con piscina o mangueras y jardín en el que jugar, esos eran los más divertidos porque ya sabéis qué pasa si se juntan niños y piscina ¿no? Que no querrán salir hasta que tengan los labios morados.

-Animación personalizada. Los padres podían elegir cosas, normalmente nos dejaban hacer. Nuestra forma de trabajar era a una animadora por cada 10 o 12 niños (para cada 15 si eran más mayores) y una animadora específica para menores de 3 años. Siendo que trabajamos en la educación somos muy conscientes de lo importante que es trabajar con una ratio y ser más de una para poder controlar a los niños.

En cuanto al numero de niños pues es todo muy similar.

Las comuniones/cumpleaños con pocos  niños (menos de cinco)

Puede sonar apetecibles: poco trabajo (también poco dinero) y más tiempo para jugar. Pues no, en realidad son un horror: mucho de todo, las horas no se pasan.
Por suerte las comuniones o los bautizos duran menos tiempo (entorno a 2 o 3 horas máximo) asi que el reducido número al final tampoco es tan importante.

Trabajar con 4 niños de entre -por ejemplo- 3 y 9 años es querer morir. Normalmente preguntábamos el rango de edad para llevar preparado una batería de juegos. Jugar con niños mayores y pequeños es difícil ya que los más chiquitines no entienden bien algunas normas, los juegos de mayores se les hacen difíciles y a los mayores los juegos de pequeños les aburren enseguida. Lo mejor para esto es tener juegos tipo Twistter o similar, porque pueden jugar todos y te entretienes un rato.

Las comuniones/cumpleaños con bastantes niños (sobre 10 o 15 ).

Las comuniones con un buen numero de niños son las más divertidas. Es importante que el grupo de edad sea homogéneo pero al ser más numero de niños se pueden hacer excepciones en las normas o adaptarlas a las edades. Es divertido que los niños te cojan confianza y puedas bromear con ellos porque si les cuentas una película para meterlos en algún juego enseguida se lanzan y se la creen. Para mi la edad ideal son de 5 a 7 años. Con más de 9 o 10 años suelen querer ir a su rollo y como tengan móviles o consolas ya ni te miran a la cara, y pasan de chorradas varias.

Las comuniones/cumpleaños con muchísimos niños (más de 20 y hasta 50).

Son un descontrol en cierto modo, pero somos un montón de animadores asi que se pueden crear distintos grupos de juego en función de gustos o edad. Son las bodas más agotadoras con diferencia, las horas se te pasan volando y además siempre tienes un grupito de seguidores que van contigo a muerte en todos los juegos y eso es divertido porque la animadora también ha de pasarlo bien. Yo me lo pasaba pipa en casi todas las bodas.

Las comuniones/cumpleaños con mayoría de niños.

Es difícil ser animadora y que haya una gran mayoría de niños. Llegas y te dicen que si eres ''la payasa'', te haces la graciosa, te inventas sus nombres y todos felices. Lo malo es que solo quieren jugar juntos si les das una pelota. Los juegos de grupo están bien pero solo un rato, y siempre SIEMPRE hay un padre que lleva una pelota, para mi desgracia. Eso cuando no se llevan las diferentes consolas o los móviles, que de todo hay.

Las comuniones/cumpleaños con mayoría de niñas.

Las comuniones con mayoría de niñas si estas no son muy repipis están guay. Se prestan a todo tipo de juegos, digamos que son más conformistas. Si no se enfadan por el camino -suele pasar- pues al final acaba siendo una tarde de juegos muy agradable. Lo peor es el momento 'cambio de vestido', porque la pobre niña con esos cancan y el vestido y el peinado no da hecho. 

Las comuniones/cumpleaños con mayoría de niños de más de 8 años.

Si a este detalle le sumas que sean mayoría de niños ya te puedes despedir de tus estupendos planes, porque van a pasar de ti. Hay un numero de niños 'x' en todas las comuniones que son respondones y maleducados a partes iguales, que pasan de ti y te vacilan, que cogen sus móviles y cantan las canciones de 'el capitán salami' o escuchan rap chungo. Gracias a Dios a veces topas con unos niños mayores que son unos cielos, ojalá así fueran todos.

El momento regalos.

El momento de la entrega de regalos es tiempo muerto para una animadora. Normalmente ahí no pintamos nada, pero lo que suelo hacer es ir comentando los regalos, algo así como ''Ala!!! ¡¡Una tabla de Surf!! ¡¡Muchas gracias era justo lo que quería!!'' entre otras cosas. También aprovecho para la globoflexia, así los demás niños no se dispersan demasiado.

Los bautizos.

Los bautizos son harina de otro costal, aunque se hace basicamente lo mismo el numero de niños suele ser muy reducido y las edades muy dispares. El tiempo de animación oscila entre 1 y 2 horas, siendo menos raro hacer 3 horas de animación. En este caso, como en las bodas, la persona protagonista no suele tener más de un año, por lo que solo se trata de divertir a los pequeños invitados.

Y así es como trabajo las animaciones infantiles. Con mucho amor y fines de semana libres.

martes, 30 de diciembre de 2014

Recopilatorio de 2014 en materia de educación.

Se acaba el año, eso es así, no me lo invento yo. Como desde que he sido madre he tenido esto un poco más paradito de lo normal, he decidido hacer un recopilatorio con todo lo que se ha escrito este año aquí, además de actualizar las pestañas centrales un poco, que ya tocaba.
Sin más, os dejo todos los contenidos de este año 2014, empezando desde lo más nuevo a lo más viejo.

1. Crianza natural VS Crianza tradicional.

2. Apps para el cole: Oxford SoS Notes.

3. Mut Kids: El juego emocional para padres, hijos y escuelas.

4. ¿Es mejor hacer FP o ir a la Universidad?

5. Ciclo Superior de Ed. Infantil.

6. Como acceder a CM o CS.

7. Decir NO a los libros en Ed. Infantil.

8. El garabateo en el niño pequeño.

9. ¿Cómo juegan los niños de 2-3 años?

10. Introducción de la alimentación complementaria.

11. El recién nacido: lo que nadie te enseña.

12. ¿Tacatá o andador? En la Escuela ninguno.

13. Por qué Sí llevar a tu hijo a la Escuela Infantil.

14. El control de esfínteres o también llamada Operación Pañal.

15. Cómo estimular al bebé recién nacido.

16. Por qué NO llevar a tu hijo a la escuela infantil.

17. ¿Cuando se debe sentar al bebé?

18. Cuidado con los cursos de Educación Infantil (online).

19. Grado en Educación Infantil (Magisterio): La gran decepción.

20. Lactancia materna y Escuela Infantil.

¡Espero que hayáis disfrutado de la lectura tanto como yo escribiéndola!

Un saludo!

lunes, 22 de diciembre de 2014

Sello de calidad Triple Protection de Johnson's baby.

Desde que las marcas se prestan al Sello de Calidad por medio de bloggers me he apuntado a un montón de pruebas de producto, siendo siempre infructuoso, para mi pena. Cuando vi el de Johnsons no me lo pensé ni dos veces como siempre, y con un poco de suerte -pensé- igual era elegida. ¡¡Y lo fui!!

Johnsons Baby es una marca de sobra conocida, lleva más de 100 años acompañando a padres de todo el mundo y tienen una amplia gama y variedad de productos que no solo se queda en los champús, sino también en toallitas para bebé  o suero fisiológico (por ejemplo). A nosotros nos han mandado tres productos:

1. Jabón Líquido Johnson's® baby Baño Hidratante.

El jabón líquido ha sido para nosotros todo un descubrimiento. No me entendáis mal, no es que no supiera que existía este producto (en otras versiones, como la Dulces Sueños) pero nunca he tenido la oportunidad de probarlo. Recuerdo que en las charlas de la matrona nos comentaba que esta marca era más recomendable cuando el bebé era más grandecito (con unos cuantos meses) que no al principio, y como teníamos docenas de muestras por casa primero fuimos tirando de eso, y luego pensamos en comprar, pero afortunadamente llegó Johnson's y no nos hizo falta llegar al super, porque nos trajo el Jabón líquido a casa.

Como bien anuncian desde hace años, la fórmula 'No llores más' es muy delicada con los ojos del bebé y no le pica si le entra algo en el ojito. 
El jabón es blanco y suave, de textura agradable. Tiene esa fluidez que hipnotiza cuando la viertes sobre algo. Nosotros lo probamos echándolo en la bañera y también en la esponja. Hace suficiente espumita para bañar al bebé, aunque nosotros como somos muy de limpiar y enjuagar acabamos vertiendo jabón dos o tres veces, y con lo bien que huele daba gustito repetir el proceso. 
Este jabón puede aplicarse directamente sobre el cuerpo del bebé, pero como casi todos los jabones líquidos, suelen estar fríos, asi que no hemos optado por probarlo así. 
Tenemos la suerte de que Pichón no tiene la piel atópica ni ningún otro problema dermatológico, la piel le queda de fábula, suave y amorosa, además su fórmula está indicada como libre de parabenos ¡¡con lo mucho que nos gustan los productos sin parabenos!!

El formato de Jabón Líquido Johnson's Baby Baño Hidratante de 750ml ronda los 2,99€ de precio recomendado, aunque en mi supermercado habitual lo he visto más caro. La verdad, para lo que rinde el producto y lo bueno que resulta veo el precio muy acertado. 


2. Champú Johnson's® baby.

Venga, va.... ¿Quién no se ha lavado el pelo con el Champú de Johnson's?
Yo todavía no recuerdo en qué momento dejé de usarlo, pero siendo tres hermanos y yo la primogénita tuvimos champú de Johnson's para rato. De hecho tengo fotos con el champú de fondo.
El champú está compuesto por ingredientes naturales que cuidan el pelo e hidratan el cuero cabelludo, como no podía ser de otra manera, también tiene la fórmula 'No llores más' y siendo un champú me parece muy importante que no irrite los ojos, pues es un producto que utilizas directamente sobre la cabeza (no así el Jabón).

Lo que más me ha gustado del champú si os soy sincera, es abrirlo y comprobar que huele igual que cuando era una niña. Digamos que desde el primer día que le lavé el pelo al peque con el champú de pronto me vinieron a la cabeza todos esos momentos de baño y juegos, esas formas de vertir el jabón sobre mis cacharros 'de cocinar' y el como intentaba que me salieran pompas. 

El champú también hace mucha espumita, a nosotros no nos gusta poner el producto directamente sobre la piel del bebé,  solemos hacer espuma con la esponja y con esa espumita lavarle el pelo, lo primero. Me ha gustado un montón recordar lo bien que se puede aplicar, lo suave y meloso que es y lo bien que le huele el pelo al peque. Y además, le quedó de maravilla y le duró mucho tiempo el olor.

El Champú Johnson's baby de 500ml tiene un precio recomendado de 2,99€ pero en mi super -y otros- lo normal es que valga casi cerca de los 4 o 5€, que no me parece nada mal para la calidad que tiene.


3. Crema Protectora de pañal Johnson’s® baby.


Si algo negativo tengo que decir a cerca la crema protectora es que tiene parabenos. Nosotros no usamos nada que lleve parabenos ni para nosotros ni para el bebé, por lo que no hemos usado este producto sobre nuestro hijo, sin embargo, sí he probado en otras ocasiones la crema de pañal de Johnson's y es de esa experiencia de la que voy a hablar.

La crema protectora tiene una fórmula hipo alergénica  que garantiza la rápida hidratación de la piel del bebé, siendo aplicada en cada cambio de pañal para proteger al bebé de las rojeces y de tenerlas, que las repare y fortalezca la protección natural.  Contiene óxido de zinc que absorve el exceso de humedad manteniendo el culito seco, según el envase, está testado por pediatras dermatólogos.

Lo que más me gusta de la crema protectora (al margen del tema parabenos) es que se aplica muy bien. No es excesivamente líquida y tampoco excesivamente densa. Se extiende muy bien con un solo dedo y un poquito ya cubre bastante. Las cremas de pañal no se caracterizan por su olor agradable -al menos no para mi- pero sin embargo la de Johnson's me gusta mucho. Otra pega que le he encontrado es que cuesta mucho quitarla y limpiarla si te has pasado cubriendo o incluso sacarla de las manos (que se te mete hasta por la uña) y hay que frotar con agua y jabón.  

En los establecimientos se vende el formato 100ml con un precio recomendado de 3,49€ sin duda de los tres productos el más caro en comparación con la cantidad, y efectivamente es el precio que suelo ver en mi supermercado. Si tuviese que usarlo y comprarlo para mi hijo la relación calidad-precio está muy bien por todo lo que aporta, lo mucho que rinde un tubo y el precio.


Nuestra experiencia Johnson's.

La primera vez que probamos los productos lo hicimos a la vez, los dos juntos. Normalmente el baño es cosa de tres: uno se baña (el peque) y los otros dos bañan, juegan y miran a partes iguales (los adultos). Esta vez la prueba la hicimos solo el bebé y yo, primero él en su momento baño y luego yo en el mío. 

El baño es un momento divertido en casa, especialmente ahora que se pone de pie y camina agarrado a las cosas, se ha vuelto más revoltoso y le ponemos juguetes en la bañera para que chapotee y experimente con el agua, por lo que se agradece que las fórmulas de jabón o champú que utilizamos sean fáciles de aplicar, suaves y agradables al olfato o la piel, porque con este traste que no para a veces necesitas ser un poco rápida y ágil.
Él, como es un tapón de menos de un metro pues no se pronuncia ni tiene preferencias en cuanto a marcas o aromas, pero a mi me ha transportado 20 años atrás sin duda alguna durante su baño y he probado los productos también yo misma por volver a quedarme unos minutos más en aquel cuarto de baño estrecho a media luz, con mis hermanos de fondo o en la propia bañera, con mis cacharros de cocinita y el jabón por doquier. 
Creo que a partir de ahora nos bañaremos juntos más a menudo y no solo por disfrutar de esos momentos compartiendo una estrecha bañera, sino por todas esas emociones que se me agolpan cada vez que abro el champú y que, espero, también transporte a mi hijo cuando sea mayor.

Ahora que hemos probado Johnson's es más que probable que no nos cambiemos a otra marca, especialmente porque a nosotros los botes nos suelen durar una eternidad y estos tan grandes nos van a dar para muchísimo tiempo. 
En esta casa estamos muy satisfechos en general con los productos (2 de 3 no está mal) y hemos podido comprobar el significado de Triple Protección, que no es una trola para vender ¡¡no no!!, en realidad son productos eficaces, suaves y seguros. Si ya antes compraba Johnson's en formato familiar para meter en las canastillas a mis amigas parturientas ahora tengo clarísimo que lo hago con más alegría y satisfacción.

Esto es el principio de una bonita amistad, Johnson's Baby.


miércoles, 10 de diciembre de 2014

Animaciones infantiles: Bodas.

¡¡Ai amig@s!! Si pudiera hacer un copia/pega de mi vida laboral aquí y seguir permaneciendo en el medio anonimato lo haría, pero no es plan.

Por si una no tuviera ya suficiente con dos hojas de currículum en 10 años de trabajo (desde los 17) un buen día, hace 4 o 5 años se nos ocurrió la brillante idea de hacer una empresilla de animación infantil. La otra iluminada, que me seguía a tales locuras es una amiga.

Un buen día hicimos un nombre, un programa y nos anunciamos. En muy (muy) poco tiempo ya teníamos nuestro primer gran evento: una animación de 35 niños. En pleno verano, con todo el solaco de las 3 de la tarde: Toma ya.

Hoy os vengo a hablar un poco del trabajo de animación, porque una educadora no solo educa, también juega y diseña programas de animación para niños de distintos rangos de edad. Sin duda es una salida más para quienes creen que un CS de Educación Infantil se queda en ''trabajar en una guardería''.

No sé en qué momento se nos ocurrió que ofrecer un servicio de animación en bodas podía ser buena idea, el caso es que marcamos tendencia en nuestra provincia y es más, los invitados ( de todas partes del mundo, sí, del mundo) quedaban encantados con tan maravillosa idea, ¿cómo no?.
Nosotras ofrecíamos un servicio completo: estabamos antes, durante y tras la cena. Juegos y diversión asegurada y precio económico. Eramos un chollo.

El sistema de trabajo.

-Servicio de recepción de niños. Llegábamos antes de los invitados y los esperábamos con el chiringuito montado ya. Aquí es vital hacerse amigable para poder reunirlos pronto y empezar a jugar, saberse sus nombres y sus edades.

-Servicio de acompañamiento en comida/cena. Nos íbamos a la mesa con ellos durante la cena o la comida, les animábamos a comer porque los niños en las bodas no comen casi nada, y les amenizábamos las esperas entre platos. Esto es lo peor de todas las bodas, porque los niños muy pequeños van a la mesa de sus padres a menudo, los mayores se quieren ir pronto a su bola y los niños de edades intermedias quieren un poco de uno y de otro. La mayor tarea era procurar que los niños no fuesen al rabo de los padres cada dos minutos para que ellos pudieran cenar, que basicamente para eso estábamos allí.

-Servicio de animación. Nos lo currábamos, en verano ofrecíamos juegos de agua o gymkhanas acuáticas, ofecíamos decoraciones, juegos en gran y pequeño grupo, talleres... En fin, un montón de cosas. Los niños se lo pasaban pipa, de noche organizábamos una búsqueda del tesoro con sustos incluídos. Yo creo que mi especialidad era al maquillaje facial y la globoflexia, no sé a que velocidad puedo hacer globos pero ya os digo que a mucha, es que me salen sin pensar. El maquillaje facial se me da de muerte y siempre me tomaba mi tiempo, es lo malo de ser tan perfeccionista.

-Servicio de canguro. También ofrecíamos una cuidadora para los bebés, que normalmente permanecían con sus madres y solo en una ocasión contrataron a unas adolescentes a cuidar de un grupo de 4 niños de menos de 2 años y las pobres no sabían ni que hacer con ellos.

-Animación personalizada. Los novios podían elegir cosas, normalmente nos dejaban hacer. Nuestra forma de trabajar era a una animadora por cada 10 o 12 niños (para cada 15 si eran más mayores) y una animadora específica para menores de 3 años. Siendo que trabajamos en la educación somos muy conscientes de lo importante que es trabajar con una ratio y ser más de una para poder controlar a los niños.

La mayoría de las bodas que se celebran, al menos a las que he ido a trabajar, son con mucha gente, cuando digo mucha gente son más de 100 invitados. Pero los adultos no suelen ser el problema antes de la barra libre, los niños son los que dan trabajo. Para explicarlo mejor iré por partes.

Las bodas con pocos  niños (menos de cinco)

Las bodas con pocos niños pueden sonar apetecibles: poco trabajo (también poco dinero) y más tiempo para jugar. Pues no, en realidad son un horror: mucho de todo, las horas no se pasan.
Para o peor de ser animadora era que me llamaran para una boda de 3 o 4 niños. Y como esos 3 o 4 niños tengan edades dispares entonces apaga y vámonos.

Trabajar con 4 niños de entre -por ejemplo- 3 y 9 años es querer morir. Normalmente preguntábamos el rango de edad para llevar preparado una batería de juegos. Jugar con niños mayores y pequeños es difícil ya que los más chiquitines no entienden bien algunas normas, los juegos de mayores se les hacen difíciles y a los mayores los juegos de pequeños les aburren enseguida. Lo mejor para esto es tener juegos tipo Twistter o similar, porque pueden jugar todos y te entretienes un rato.

Las bodas con bastantes niños (sobre 10 o 15 ).

Las bodas con un buen numero de niños son las más divertidas. Es importante que el grupo de edad sea homogéneo pero al ser más numero de niños se pueden hacer excepciones en las normas o adaptarlas a las edades. Es divertido que los niños te cojan confianza y puedas bromear con ellos porque si les cuentas una película para meterlos en algún juego enseguida se lanzan y se la creen. Para mi la edad ideal en una boda de bastantes niños son de 5 a 7 años. Con más de 9 o 10 años suelen querer ir a su rollo y como tengan móviles o consolas ya ni te miran a la cara, y pasan de chorradas varias.

Las bodas con muchísimos niños (más de 20 y hasta 50).

Son un descontrol en cierto modo, pero somos un montón de animadores asi que se pueden crear distintos grupos de juego en función de gustos o edad. Son las bodas más agotadoras con diferencia, las horas se te pasan volando y además siempre tienes un grupito de seguidores que van contigo a muerte en todos los juegos y eso es divertido porque la animadora también ha de pasarlo bien. Yo me lo pasaba pipa en casi todas las bodas.

Las bodas con mayoría de niños.

Es difícil ser animadora y que haya una gran mayoría de niños. Llegas y te dicen que si eres ''la payasa'', te haces la graciosa, te inventas sus nombres y todos felices. Lo malo es que solo quieren jugar juntos si les das una pelota. Los juegos de grupo están bien pero solo un rato, y siempre SIEMPRE hay un padre que lleva una pelota, para mi desgracia. Eso cuando no se llevan las diferentes consolas o los móviles, que de todo hay.

Las bodas con mayoría de niñas.

Las bodas con mayoría de niñas si estas no son muy repipis están guay. Se prestan a todo tipo de juegos, digamos que son más conformistas. Les llevas papel, sellos y pegatinas y se tiran una hora haciéndote cartas, cartas a sus padres, cartas a los novios.... Una vez hicimos un mural para los novios con todos los niños que había allí, fue divertido.

Las bodas con mayoría de niños de más de 8 años.

Si a este detalle le sumas que sean mayoría de niños ya te puedes despedir de tus estupendos planes, porque van a pasar de ti. Hay un numero de niños 'x' en todas las bodas que son respondones y maleducados a partes iguales, que pasan de ti y te vacilan, que cogen sus móviles y cantan las canciones de 'el capitán salami' o escuchan rap chungo. Gracias a Dios a veces topas con unos niños mayores que son unos cielos, ojalá así fueran todos.

Las bodas con mayoría de niños de menos de 6 años.

Estas son las edades chulas, en las que puedes jugar a cualquier cosa. También es cierto que los niños de 3 años pueden ser agotadores, siempre tendrás al que se te escape corriendo por ahí cuando te das la vuelta, el que nunca quiere jugar a nada o el que solo va a su madre todo el rato. Aquí da igual si son mayoría niños o niñas, se dejan llevar hasta el final. La mayoría pasando la 1 de la mañana caen rendidos en los brazos de sus madres o abuelas, incluso durmiendo en dos sillas juntas.

Las bodas con los hijos de los novios.

Estas bodas son un poco delicadas. Si los novios tienen varones dará igual, porque los niños siempre van más a su bola.  Si los novios tienen mujeres ya la llevas clara, porque si algo no les gusta te dirán 'mis padres son los novios' y vas a tener que optar por pasar de ellas en favor del grupo o jugar a lo que ellas quieran.
Y aquí entra el tema bebés. He ido a unas cuantas bodas donde los novios tenían un bebé pequeño y son lo peor. Me explico: un bebé requiere tiempo y atenciones.Lo suelen pasar fatal. Los bebés pequeños pueden extrañar y si son como mi hijo, un lugar con demasiada gente puede resultarles un horror y estar llorando a menudo. Eso provoca que los novios no disfruten de su día y estén con el niño de un lado a otro, en su defecto media familia irá paseando al bebé por toda la sala. Luego que si dale el biberón (ninguna novia se saca el pecho con el vestido, doy fe) que si dale la papilla... En una ocasión una pareja tuvo al bebé de un año con ellos en la cena y para el baile me lo quedé yo. La criatura no me había visto en la vida y tuvo que quedarse con una desconocida a moco tendido, que se quedó dormido del agotamiento. Le puse el pijama durmiendo y al menos conseguí jugar un poquito entre medias.
Cuando pienso en las bodas con bebés pequeños me viene a la cabeza mi prima, que llevó a su bebé de 6 meses a la ceremonia y en el banquete y posterior bailoteo se lo quedó una vecina de confianza en casa. Creo que si celebrase mi boda y tuviese un bebé pequeño haría lo mismo, al menos unas horas.

Y hasta aquí mi aventura de animadora en bodas. El próximo capítulo serán las comuniones. ¡¡Os espero!!


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